Como sacerdote católico sirviendo la zona sur de Oklahoma City, el Padre Scott Boeckman promueve el deseo humano de que “todos sean uno”, en comunión los unos con los otros.
El Padre Boeckman no sólo promueve esta visión, sino que también influye en ella.
“Jesús compartió a sus discípulos el deseo más profundo en su corazón: ‘Ellos pueden ser uno, como nosotros somos uno.’ Pero no solamente es el deseo de Jesús, es el deseo de todos nosotros,” dijo el Padre Boeckman.
La Alianza de los Derechos Humanos de Oklahoma, en colaboración con la Asociación de las Naciones Unidas de Oklahoma City, recientemente reconocieron a 20 personas por su esfuerzo en mantener y defender los derechos humanos, establecidos en 1948. Entre ellos: el Padre Boeckman.
Vicario Parroquial en la Iglesia Católica Little Flower en Oklahoma City, el Padre Boeckman recibió el Premio de los Derechos Humanos en ceremonia realizada el 6 de diciembre en la Cámara de Representantes del Estado de Oklahoma.
El artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos declara “la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; … y la libertad para manifestarla individual y colectivamente con otros, en lugares públicos o privados.” Father Boeckman recibió su premio como un destacado líder espiritual y servidor desinteresado en la comunidad hispana.
Fue hace cuatro años, en la Iglesia Católica St. James, cuando el Padre Boeckman tuvo esta motivación, idea que compartió con las personas y que inmediatamente resonó en sus corazones.
De esta idea, surgió Emaús, un programa para ayudar a las personas a conocer mejor a Jesús y a la Iglesia. Emaús comenzó en dos etapas: un retiro de tres días, más recientemente realizado en la Abadía de St. Gregory en Shawnee, y luego pequeñas reuniones grupales durante todo un año.
Para las personas que pudieran sentirse solas, desconectadas e inseguras de cómo mantener a Jesús en sus corazones, es precisamente a este punto que Emaús se convierte en un camino en sus vidas, ofreciéndoles consuelo en el Señor.
El Padre Boeckman explicó que Emaús permite a las personas conectarse, para transformar sus vidas.
“Ellos simplemente se mantienen unidos, hablando acerca de Jesús, y ellos están abiertos a compartir tanto felicidades como tristezas en sus vidas,” explicó.
Para Hilda De Leon Xavier, directora del Centro Educativo Holy Angels y promotora de su nominación, al Padre Boeckman le caracterizan su humildad, su habilidad para escuchar y la pasión con la cual él habla a todos sobre su misión.
A través de su trabajo en el programa Emaús, dijo De Leon, “he sido testigo de cómo transforma vidas.”
De Leon sigue su trabajo en las redes sociales y constantemente ve cómo él acompaña a las personas, visita a enfermos, ofrece palabras de esperanza y guía espiritual, y se dedica por completo a la comunidad católica. “Su manera de comunicarse y conectar con las personas es verdaderamente especial,” indicó.
El Padre Boeckman dijo: “Yo estoy muy agradecido de ser parte de este ministerio que ayuda a brindar sanación a las personas y de eso trata Emaús.”
Para Janet Lejía, quien sufrió de depresión por problemas familiares y personales, el Padre Boeckman le mostró una luz. Le ofreció asesoramiento porque él tenía la certeza de que ella calificaba para la anulación de su matrimonio.
“Estoy seguro de que vas a recibir a Jesús en tu corazón,” dijo Lejía que el Padre Boeckman la inspiró. “Este fue un proceso muy difícil y doloroso, pero también muy satisfactorio porque me liberé de todos los pecados que me estaban atormentando.”
“Recé al Beato Stanley Rother para que pusiera en mi camino a alguien que me ayudara, y cuando estaba saliendo del Santuario, el Padre Boeckman se me acercó.”
Neyra Estrada, diagnosticada con cáncer en 2023, compartió una historia similar de cómo su vida empezó a cambiar, desde el momento en que ella recibió la Unción de los Enfermos y cuando el Padre Boeckman le preguntó, “¿Quieres que yo te acompañe a tí a través de todo este proceso?”
Estrada, madre de tres hijos, experimentó la mayor prueba de fe y con su apoyo, su amor por Dios se hizo más fuerte.
Después de un retiro de silencio, al regresar a casa, ella dijo, “Yo note algunos cambios. Esta fue una extraordinaria experiencia, y ahora, creyente de la Gracia de Dios y después de una cirugía, los médicos no han encontrado rastros de la enfermedad en mi cuerpo.”
El Padre Boeckman acredita su conexión con la comunidad Hispana por la fortaleza que él encuentra en Dios.
“Creo que Dios puso esto en mi corazón porque no hay nada que yo disfrute más que hacer esto, Yo no quiero ir a ningún otro lado,” enfatizó. El Papa Francisco dijo acerca de los Sacerdotes: ‘… pastores con ‘olor de las ovejas’… personas capaces de vivir, de reír y llorar con su pueblo, en una palabra, de comunicarse con ellos.’
“Estoy disfrutando al máximo este tiempo en mi vida y me encanta”.
Bella Gutiérrez es escritora independiente para el Sooner Catholic.
El padre Boeckman con la familia Estrada. Foto proporcionada.