La audaz captura del Presidente Nicolás Maduro resultó en diversas reacciones. Entre ellas para algunos locales venezolanos: esperanza.
“Los recientes eventos en Venezuela representan una semilla de esperanza para que el país retorne al camino de la democracia y promoción de mejores oportunidades para su pueblo, en general, por el bienestar del pueblo venezolano,” dijo el Padre Nerio Espinoza, nativo de Venezuela y Pastor en la Iglesia Católica Santa Catalina de Siena en Pauls Valley.
Venezuela ha estado bajo un régimen totalitario/socialista desde finales de los años 90, liderado por Hugo Chávez Frías y luego, continuado por Maduro, quien fue tomado en custodia por el gobierno de Estados Unidos el 3 de enero para enfrentar un juicio con cargos de narco-terrorismo, tráfico de cocaina y delito de armas.
El Padre Espinoza recuerda muchas presiones y restricciones de las libertades del pueblo venezolano, incluyendo la libertad de religión y culto.
“Recuerdo que durantes mis días como estudiante, artefactos explosivos fueron detonados en la Catedral de Mérida, incidentes que se han repetido con los años en otras iglesias,” dijo el Padre Espinoza.
Algunos sacerdotes han sido amenazados, incuyendo al Cardenal Baltazar Porras Cardozo, quien continúa abogando por prisioneros políticos en las cárceles de Venezuela.
La libertad de expresión es otra de las libertades coartadas por el régimen. Muchos medios de comunicación, incluyendo estaciones de radio religiosas, han sido cerrados.
“La situación es tan tensa que algunos sacerdotes han sido amenazados, y en general, cada uno de ellos debe ser muy cuidadoso con las palabras que usan y con el mensaje que quieren compartir,” dijo el Padre Espinoza.
La compleja situación, debido a la crisis económica y humanitaria, sumado a muchos otros problemas, desencadenó el más grande éxodo migratorio en las recientes décadas, con alrededor de 8 millones de venezolanos dispersos alrededor del mundo.
Porfirio Valera es uno de ellos.
Porfirio llegó a Estados Unidos, con su esposa, Violeta, buscando una mejor calidad de vida, encontrando brazos abiertos en Pauls Valley. Familia y amigos le dieron a ellos una calurosa bienvenida, y ahora, como feligreses de Santa Catalina de Siena, el expresó esperanza después de la captura de Maduro. “Necesitamos mantener la fe en Dios de que Venezuela superará todos los obstáculos,” dijo.
El Padre Espinoza enfatizó en la necesidad de mantener la esperanza radical que promete será alcanzada en Jesús.
“No va a ser fácil para el país mejorar, pero hay un proceso de reconección con los buenos valores y el respeto por la fe y el compromiso con las buenas acciones,” dijo.
El mensaje es “mantener la fe en Dios, con nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, y con San José Gregorio Hernández, para que nuestras oraciones por una mejor Venezuela en paz sean escuchadas.” El régimen totalitario no acabó con la captura de Maduro. Muchos venezolanos son cautelosos, ya que levantamientos populares podrían desencadenar en un escenario mucho más peligroso.
“Nuestras oraciones están con los líderes del mundo a que tomen decisiones que apoyen la paz, la justicia y el fortalecimiento de las instituciones y la democracia,” dijó el Padre Espinoza.
“El mensaje del Papa Leo XIV resuena, ‘el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer sobre cualquier otra consideración.’”
El Padre Espinoza no es el único sacerdote extranjero en ser Pastor de la Iglesia Católica de Santa Catalina de Siena. El Padre Joseph Duffy, de Salford, Inglaterra, llegó a Oklahoma por invitación del Obispo McGuinness en 1949.
El Padre Espinoza, nació en Trujillo, Venezuela. Tiene un título en ciencias religiosas de la Universidad Javeriana en Colombia, y una licenciatura y doctorado en filosofía de la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma, Italia.
Sirviendo a la comunidad de Santa Catalina por nueve años, el Padre Espinoza también ha ministrado a muchas familias hispanas.
“Mi mensaje a la comunidad Hispana, a menudo víctimas de rechazo social, racismo y discriminación, es de seguir adelante, superar el miedo, y buscar la paz de Dios que les dará fortaleza,” dijo el Padre.
“Esta comunidad ha estado y continuará estando llena de valores, jugando importante roles y misiones en la fe católica.”
En este país, también construído por inmigrantes, el Padre Espinoza dijo, “es esencial no tener miedo, porque en los ojos de Dios, ‘Soy como tu delante de Dios’” (Job 33:6).
Aunque nuestros acentos sean diferentes y puedan delatarnos, somos personas de buena voluntad, el agregó, referenciando el reconocimiento de Pedro como Galileo después de negar a Jesús (Matthew 26:73).
“La diversidad es hemosa y poderosa. Nosotros tenemos diferentes acentos, maneras de hablar, y un rico vocabulario que debería llenarnos de confianza. No te avergüences de tu lenguaje o tu acento, todos somos hijos de Dios.”
Bella Gutiérrez es escritora independiente para el Sooner Catholic. El padre Nerio Espinoza visitó a Porfirio Valera y a su esposa, Violeta. Fotos proporcionada.