Ordenación al Diaconado de Martin Parizek, el 27 de junio
Como escribió San Cirilo de Alejandría, “Todo crecimiento espiritual proviene de nuestra contínua receptividad a los dones que descienden sobre nosotros de Cristo.”
Martin Parizek ha vivido esta enseñanza durante los últimos 20 años mientras él trató de encontrar el camino correcto que se ajustara a sus talentos, metas y a su felicidad, manteniéndose fiel a la voluntad de Dios.
El 27 de junio (día festivo de San Cirilo), Parizek, de 31 años, será ordenado diácono transicional en la Catedral de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Oklahoma City. Dios mediante, él será ordenado como sacerdote en el año 2027.
“Para mí ha habido muchas ocasiones en los 13 años desde que comencé este proceso, en las que he dudado sobre si esto era lo que Dios quería que hiciera, y cada vez que he tenido dudas acerca de esto Él me ha dicho, “No, esto es lo que quiero que hagas.’”
Para un jóven que creció en Yukon siempre respondiendo “el papa” cuando le preguntaban qué quería ser cuando creciera, las dudas de Parizek acerca de su fe y su vocación lo sorprendieron, pero él sabía que necesitaba explorar la vida para estar seguro, así lo pensaba.
Se mantuvo cercano a la fe atendiendo la Escuela Católica San Juan Nepomuceno en Yukon donde el Padre Rex Arnold era párroco.
“Martin proviene de una clásica familia checa de agricultores del Land-Run que aún cultivan gran parte de la tierra original. Los recuerdos frescos de las vestimentas tradicionales checas, música de acordeón y el baile de polka en el Salón Checo siguen vivos en la generación de Martin,” dijo el padre Rex. “Él trae un profundo aprecio por su herencia familiar y amor a la fe católica. Verlo crecer en su sabiduría y en su convicción para servir la arquidiócesis en su buen discernimiento vocacional al sacerdocio ha sido de gran alegría y un privilegio.”
Para la preparatoria, Parizek dejó Yukon para atender la Escuela Católica Monte Santa María en Oklahoma City. Fue durante este tiempo cuando tuvo la primera gran duda sobre si el sacerdocio era para él.
“Hubo un período de tiempo durante la preparatoria en él tenía dudas acerca de la fe, y obviamente durante ese tiempo no estaba pensando sobre el sacerdocio. Fue durante el semestre de primavera de mi tercer año que asistí a un retiro de Kairos. Yo realmente tuve una gran experiencia en la adoración Eucarística, así que esto me llevó a la idea inicial,” dijo.
“Un par de semanas después atendí el evento de “Ven y Ve” en Concepción y el mensaje fue: ‘¿recuerdas lo que siempre quisiste ser?’”
Aún no convencido, ese verano viajó a Argentina como parte de un programa de intercambio con una escuela de la misericordia. Él se dijo a sí mismo que si después del viaje seguía sintiendo el llamado al sacerdocio, lo seguiría. Entonces, al regresar, se lo dijo a su madre y contactó al director de vocaciones de la arquidiócesis.
Se graduó de la preparatoria en el 2013 e inmediatamente ingresó al Seminario de la Concepción en Missouri donde obtuvo un grado de licenciatura en filosofía. En 2017, comenzó en el Seminario Kenrick Glennon en Saint Louis para seguir sus estudios como seminarista.
Pero en el tercer año, las dudas regresaron.
“Iba a ser ordenado ese verano y yo aún no estaba listo, por lo que me tomé un tiempo.”
Parizek regresó a Oklahoma y por invitación del Padre Cory Stanley, comenzó a cantar en la Iglesia de la Santísima Trinidad en Okarche.
Para enero del 2024, él estuvo sintiendo la necesidad de regresar al seminario, pero ya habían pasado mas de tres años desde que lo había dejado a un lado.
“Pocos meses después, durante el Tiempo Pascual, un lunes, cuando me encontraba manejando hacia el Santuario Beato Stanley Rother para la confesión y misa, en ese camino, experimenté dudas acerca de regresar al seminario. Después de la confesión, sentado en la capilla donde está sepultado el Beato Stanley, rezando la lectura del día y esa en particular, la del evangelio de Juan (6:26) donde la multitud estaba buscando por él nuevamente, no porque vieron alguna señal sino porque ellos querían comida gratis.
¿Entonces pensé, ‘Estoy amando a Dios porque amo a Dios o por lo que Dios hace por mí?’ La respuesta que obtuve de regreso fue ¿Por qué tu no haces lo que te digo?’”
Decidió permanecer en el Santuario y atender la misa. Durante la homilía, el sacerdote mencionó la multitud preguntándole a Jesús cómo las personas deberían culminar sus trabajos. Él señaló el altar y repitió, “Haz esto en memoria mía.” El sacerdote concluyó su homilía mencionando al Beato Stanley y cómo el granjero de Okarche fue capaz de hacer lo que hizo porque él escuchó al Buen Pastor.
“Fue como está bien, está bien; esta es la tercera vez hoy, ¡ya entendí!”
Él le escribió al director de Vocaciones tan pronto como dejó la misa y le dijo que Jesús le había dicho en tres oportunidades en una hora lo que él estaba supuesto a hacer.
“No había forma de negarlo era hora de regresar.”
Parizek siguió nuevamente el proceso de aplicación y se inscribió en el Seminario Monte Santa María en Emmitsburg, Md., el mismo seminario que atendió el Beato Stanley. Se graduó en Mayo.
“No se trata de encontrar la ruta mas corta hacia tu destino, porque parte de este discernimiento es tu necesidad de tomar suficiente tiempo, Yo no estaba listo,” dijo.
“Esto es emocionante, todavía parece algo surreal porque fue hace 13 años que comencé este proceso. Pero esto realmente está sucediendo. Yo mismo me dí un pellizco en el hombro.”
El actual pastor de la Iglesia Católica San Juan Nepomuceno, Padre John Metzinger, le dijo a él y a los compañeros feligreses en Yukon que estaba orgulloso de que el hijo nativo de la ciudad esté dando este paso adelante para convertirse en sacerdote.
“Martin reza a menudo y sonríe a menudo, lo que le ayudará muy bien al servir al pueblo de Dios, dijo el Padre Metzinger. “¡La parroquia de San Juan Nepomuceno reza por él y espera con ilusión su ordenación al diaconado!”
Diane Clay es escritora independiente para Sooner Catholic.